miércoles, 19 de mayo de 2010

"SÍ, QUIERO"




Siempre pensé, que puesta a celebrar una boda hortera, alocada y que terminase con la sensación de que más que casarte, acabas de llegar de una buena juerga, acudiría a Las Vegas para que un Elvis cualquiera me bendijese al grito de wamba buluba balam bambú. Además, el asunto lleva el aliciente de ver a mi tía Pili perpetrando sus supuestos patatús de tres al cuarto.

Tía Pili: "¡Un Elvis...! ¡La ha casado un Elvis de pacotilla sin estar YO presente!"
¡Sinvergüenza, vas a acabar conmigo y con tus padres! ¡Qué clase de educación cristiana te hemos dado! ¡Menos mal que tu abuela ya no puede ver esto! Blablabla...

¡Ahhhh, es la fantasía perfecta! O al menos lo era hasta que ayer descubrí, gracias a unos enamorados japoneses, una manera más surrealista de casarse. Así que a día de hoy, sólo puedo decir que si me caso algún día, quiero que la bendición me la dé
I-Fairy. No, no nos liemos. No estoy hablando del famoso lavavajillas, milagro antigrasa. Ni tampoco es que haya escrito mal el nombre de un tipo que se llama exactamente igual que nuestro difunto cantautor y enaltecedor como nadie, y para gloria nacional, del "Toro, torito bravo". No, I- Fairy es pura lógica, un compendio de matemáticas, tuercas, tornillos, engranajes y ciencia ficción de antaño con un precioso embalaje metalizado. ¡Es el robot del futuro! Vale para todo. Lo mismo te guía por un museo que te casa en un A3B4 (¡hundido!). ¡¿No es alucinante?!
Vamos, si yo estuviese en el pellejo de alguno de esos famosillos de poca monta que rellenan nuestra parrilla televisiva y la páginas de las revistas del papel cuché, no dudaría ni un segundo en casarme con I- Fairy como sacerdote y vender la exclusiva.
Además, no debemos olvidar las múltiples facilidades que aportará a nuestro pesado, y más lento que el malo, sistema judicial. Y qué decir del buen uso que Bene puede darle en estos tiempo de falta de vocaciones. Ya no tendrá que aceptar entre los chicos de su equipo a conversos sacerdotes protestantes con sus respectivas señoras pastoras ni a delicuentes violadores o fanáticos que enlodan la religión católica...

¡Son tantas sus posibilidades! ¡Ahhhh, por todos los tornillos del Planeta, qué grande es la ciencia!

16 comentarios:

Inmaculada dijo...

Me gusta mucho la idea. En el futuro, la religión estará ejercida por robots. Ya sea en la iglesia o en un cibercafe, te puedes confesar, oir misa, casar, etc. Y si el sermón no te gusta, eliges en el menu otro de tu misma ideologia politica y listo.
Se hechará de menos ver pasar a un sacerdote con sotana por la calle y mirarle como si se hubiera escapado del rodaje de "Cuentame". Pero tambien se acabaran esas historias para no dormir de niños mancillados, por aquellos que se esconden detrás de tan gran empresa.
Un besote

Alegoria dijo...

¡Uy, y eso es sólo un pequeño ejemplo de sus múltiples aplicaciones! ¡Imagínate que le puedas mandar a hacer tu trabajo y te traiga el sueldo a casa mientras tú te dedicas a lo que te de la gana!
¡Cada vez me gusta más I-Fairy!

Ana dijo...

Si lo piensas bien tiene sentido; total al matrimonio para mantenerlo hay que engrasarlo de vez en cuando, ajustarle una tuerca aqui, otra alla.. bien nos podria casar un robot, asi se sienta el tono desde el inicio!

Alegoria dijo...

¡Wellcome, Ana!

Pues mira, es una manera de ver el asunto. A lo mejor I-Fairy también puede hacer las veces de terapeuta de pareja.

Peque Á. dijo...

Sabes si el Fairy sabe planchar? Si es así me lo llevo.. normalemente no me gusta pero es que mañana tengo una de volantes esperando!! Voy a soñar con lunares y rosas.

Alegoria dijo...

Jajjajaja, pues no sé, pero un robot tan listo, seguro que sabe hacer de todo.
Diviértete en la Feria.

Anónimo dijo...

SI PLANCHA, ¡QUIERO UNO!

Alegoria dijo...

Jo, os ha dado con la plancha. No sé, creo que lo mejor va a ser escribir a Japón (según tengo entendido es donde se fabrican) y pedir el manual de instrucciones y usos de I-Fairy.
Luego, en base a esa información, enviamos sugerencias para los
I-Fairys de nueva generación.

Sira dijo...

Bueno, yo casi que me espero a que construyan el novio perfecto. Esa semana ya han empezado con una celula, por lo tanto ya queda menos.

Rompedor de moldes dijo...

bendita perversion, esa de mezclar arcaicas tradiciones como la de casarse, con innovaciones tecnologicas como el susodicho artefacto, aunque solo sea por el disfrute romper moldes y provocar reacciones!! y por supuesto, ver a la tia pili despotricar de la familia porque aunque no la conozco seguro que es una tia como la que todos tenemos, y a la que algunos nos encanta sacar de quicio..

Alegoria dijo...

Sira,
no dudes que terminarán construyendo el novio perfecto.

Alegoria dijo...

Exacto,Rompedor de moldes, en todas las familia hay una Tía Pili. Aún no sé si por suerte o por desgracia.

Anónimo dijo...

Lo de casarse en las Vegas es para gente como yo,es mi mayor ilusión en esta vida, va justo después de no casarme nunca. Tú no, cariño, que tú no eres asi, todos sabemos que tú jamás, repito, jamás te dejarías casar por Elvis ni por el capitán Spock ni ningún otro ídolo pagano de nuestro tiempo y menos aún por un ingenio japonés. Tú eres una señorita que se casará por la Iglesia Católica y Apostólica, como Dios manda, ni robot ni gaitas. Vamos, vamos, ¡qué disgusto más grande!

Alegoria dijo...

Anónimo, ¿no serás la Tía Pili o alguno de sus mariachis camuflado bajo el velo del anonimato?

Anónimo dijo...

Vale, Bene tendrá el Vaticano lleno de robotitos, a los que podrá poner una mopa debajo y a la vez que correteen por ahí, le lustren los pasillos, que son muchos y largos!!!!
Y qué será lo siguiente? Los conventos llenos de "Termomonjix" hacedoras de magdalenas???

TataLili

Alegoria dijo...

¿Y quién lo sabe, Tata Lili? Los caminos de la ciencia son inescrutables.