miércoles, 24 de marzo de 2010

MOMENTOS SUPERFICIALES.

Sí, es verdad. Atravieso un momento de mi vida en el que la superficialidad prima. Y es que, es la única explicación que encuentro a esto que me pasa.
La Insoportable se calla; La Guardiana de La Sangría bebe para festejar semejante regalo visual; La Sombra no se despega de mis talones; La Pitonisa pierde el tarot (con el mal fario que la da cada vez que se le cae una carta) y Alegoría sonríe embobada. Y todo ¿por qué? Por culpa de cierto zagal que sale en cierto programa de Tv de cuyo nombre no quiero hablar. Nos importa un cacahuate de qué va la historia o qué tan buen o mal actor sea el muchacho, pues nuestra atención está centrada, exclusivamente, en lo grande que es la naturaleza en algunos casos, en lo bien que da en cámara, en qué suerte tienen algunas y sobretodo, en quién tuviese uno así. ¡Ahh...!
Y ni me preguntéis de quién se trata porque no pienso compartir mi síndrome de Stedhal con nadie más.

viernes, 12 de marzo de 2010

PRE INSOPORTABLE

Últimamente me divierto tanto, que siento cierta empatía con una vivencia de Marge Simpson en un capítulo de los Simpson. El capítulo al que me refiero, es ese en el que un tarado terrorista, productor de energía atómica, contrata a Homer. La familia se va a vivir a un sitio idílico en el que todo es perfecto y en el que Marge, acaba en una casa superinteligente que se autolimpia. La pobre tiene tanto que hacer, que cae en la bebida y se dedica en cuerpo y alma a catar todas las botellas de vino tinto que caen en sus manos.
Yo aún no he empezado con el tinto, pero juro que estoy a un paso.

viernes, 26 de febrero de 2010

CULTIVANDO PLANTAS

Una de las aficiones que heredé de mi abuela materna es la jardinería. Reconozco que de primeras no fue un tema que me llamase. Todo lo contrario. Detestaba todo lo relacionado con ella, pues en aquel entonces, me apartaba de mi gran pasión: la TV.

Además de para alejarme de TV, (cosa que no era buena, según la firme convicción de mi abuela), me fichó como ayudante de jardinería por dos razones:

La primera era que padecía de las piernas y tenía un reuma galopante. Así que cargar pesos y agacharse eran un auténtico suplicio para ella.

Y la segunda, respondía a sus desesperados intentos por mantener a mi madre lo más alejada posible de sus plantas. Mi desatinada madre, (que era y es una genuina manazas), cuando no las ahogaba en copiosos charcos de agua, las exterminaba a golpe de insecticida en sus batallas genocidas contra moscas y mosquitos.
El caso es que cuando andaba por los 17, pase un mes en Inglaterra en uno de esos cursos para aprender inglés. Durante mi ausencia, mi abuela sacó adelante sus plantas sin la colaboración de nadie. El asunto no hubiese tenido la menor importancia, sino hubiese sido por lo orgullosa que se sentía con su nueva adquisición. Una preciosa, frondosa y verdísima planta que había germinado por generación espontánea. La mata era tan agradecida que con cuatro mimos, lucía más esplendorosa cada día que pasaba para deleite de mi señora abuela. Así que, apenas posé un pie en casa, me arrastró hacia el balcón para mostrarme a su ojito derecho. Y sí, lo cierto es que la planta estaba preciosa, alta y pronta a dar frutos. Entonces, fue cuando frente a la orgullosa jardinera, solté de golpe y porrazo y sin anestesia local:
-"Abuela, eso es una planta de marihuana".

Ese fue el final de su vida delictiva. Juro que nunca vi a mi abuela moverse a semejante velocidad. En menos que canta un gallo y llena de horror, la arrancó y la plantó en una bolsa de basura, desterrándola, así, de su ranking de afectos.
La anécdota nos sirvió para hacerla sonrojar mientras el resto de la familia nos partíamos de la risa. Y si me acuerdo hoy de ella, es porque junto al resto de la broza del jardín que arranque hoy, iba una pequeña planta sospechosa. Y sí, supongo que para ser delincuente hay que estar hecho de una madera de la que yo, al menos, no estoy hecha.



jueves, 25 de febrero de 2010

SECRETOS SUSURRADOS AL VIENTO. POR SUPERSTICIÓN.

Lo reconozco. A medida que pasan los años, mi adquisición de manías y supersticiones propias van aumentando. Así pues, allá voy con una nueva edición de "secretos susurrados al viento". Y es que, amigos bloggeros, ando inmersa en una nueva aventura de la que no pienso soltar prenda a nadie y que sólo contaré cuando se cumpla.
Los que me conocéis, especulad lo que queráis, pero no preguntéis porque esta vez seré una diligente guardiana del secreto.

lunes, 18 de enero de 2010

DÈJAVÚ HISTÓRICO

Últimamente sufro un dèjavú histórico cada vez que reflexiono sobre la flora y fauna político nacional. Ya sé que estamos en el S.XXI. No hago más que repetírmelo cada vez que estoy viendo el telediario. Pero por más que lo recito cual mantra en clase de yoga, resulta que no puedo quitarme de la cabeza la idea de que estamos en pleno reinado de Carlos V, de Felipe II o atrapados en mitad del medievo.
¿Acaso somos víctimas de algún experimento científico y sólo unos cuantos tenemos la sensación de que algo raro sucede? ¿O definitivamente perdí el único tornillo que sujetaba mi cordura? O mejor aún, resulta que es cierto que los dirigentes de nuestro gobierno, autonomías y ayuntamientos son una panda de mequetrefes trepas que viven del momio y de lo tontos que somos los españolitos de a pie. Y es que, no me explico cómo es posible que con nuestros altos índices de paro y la pila de españolitos que hacemos el pino con la orejas para llegar a fin de mes, a nuestros dirigentes sólo se les ocurra la "brillante" y descerebrada idea de subirnos los impuestos. Es lo mismo que, en siglos pasados, hacían los reyes cuando necesitaban pasta para sufragar sus costosísimas guerras. Exprimían al pueblo hasta dejarlo sin pan para comer, vestido con harapos y mirando lo bonitas que son las estrellas bajo el cielo raso. Que poco más o menos, es como pinta la cosa ahora para muchos. Lo curioso del caso, es que nuestros sindicatos, supuestamente defensores del pobre trabajador, están más callados que un muerto de tres días.
Y mientras, nuestros bienamados dirigentes, se sufragan lo que ya sabemos todos: trajes, putas, grifos de oro, reformas de despachos, ministerios estúpidos y cuentas en el exterior.
Y es que, (que me perdonen los fervientes defensores de cualquier ideología política), yo cada vez estoy más convencida de que no hay político honrado, que las ideologías de derechas, izquierdas y centros son meros cuentos chinos engaña bobos y que, en este país en el que vivimos, la única regla de la felicidad sindical es: "por dinero baila el perro".
El único consuelo que nos queda, es que generación tras generación, se nos han enseñado todas las mañas del noble arte de la picaresca.

miércoles, 13 de enero de 2010

DEFINITIVAMENTE...

¿Alguna vez os habéis fijado en el tipo de correos que os llegan al spam? Yo personalmente no abro ninguno. Van derechitos a la basurera virtual. Pero no puedo evitar mondarme de la risa con los títulos. A las invitaciones a casino virtuales, se suman los incentivos para consumir viagra y dilapidar mi ramplón capital en marcas de lujo.

Antes semejantes propuestas he llegado a la conclusión que el spam y los pecado capitales son primos hermanos de primera generación. Pero como bien dice mi tía Pili: "para pecar bien, hay que tener mucho dinero. Sino, no merece la pena pringarse".

viernes, 8 de enero de 2010

UN ROSTRO.



Bien, año nuevo, vida nueva. O al menos, eso dice el refrán. En mi caso, tras pasear pertinentemente la maleta y prometerme una serie de cosas, heme aquí pronta a cumplir mi primer propósito del año.




Amigos bloggeros, he decidido dar por finalizado el anonimato. Así que, "La Edad de la Tierra 2" va a tener un rostro. Me niego a dejar de ser Alegoría, La Insoportable, La Sombra, La pitonisa y La Guardiana de la Sangría para ser solamente yo. Al menos, ellas son más divertidas y llevan vidas distintas que poder contar.




PD: A los que ya me conocéis, os encantará la foto.