

Soy feliz. La culpa la tienen las series que durante las pasadas tres semanas han desatado mis más sanguinarios instintos.
Todo empezó cuando Enigmala nos encasquetó, bajo amenaza de destierro, "Spartacus, blood and sand". ¡Vive Dios, que durante años y por culpa de aprobar Derecho Romano en 5ª convocatoria, tenía enfilados a los romanos! Pero ante semejante peligro cerniéndose sobre el sacrosanto vínculo de la amistad, no tuve más opción que hacer de tripas corazón y entregarme a Roma.
Mandé a Alegoría de vacaciones. Tenía que deshacerme temporalmente de ella. Es demasiado sensible. Apenas ve un chorrito de sangre y ya la tenemos en el suelo desmayada. Así que La Sombra, La Guardiana de la Sangría, La Pitonisa y servidora, o lo que es lo mismo, La Insoportable, elaboramos un plan secreto y maquiavélico para dejarla unos días en modo off.
Entonces comenzó el show. Miembros descuartizados, aguerridos gladiadores, conspiraciones y tanta sangre como tomates espachurrados en la fiesta de La Tomatina. Resultado: ¡los romanos y nosotras clamando por la sangre de los gladiadores! "Kill them all!" (Todo en inglés porque en nuestro afán por mejorar nuestro dominio de esa lengua, la vimos en versión original. ¡Nuestro principal interés era cultural!) Y ese fin de temporada... ufff... ¡cuánto honor y cuánta sangre!
Pero cuando una se entrega a sus sanguinolentos y justicieros instintos, 13 capítulos saben a nada. Así que, prorrogamos las vacaciones a Alegoría y nos lanzamos a la yugular de la 8ª temporada de "24". Hace años que somos fans de Jack Bauer porque nunca nos defrauda y porque 24 capítulos saben a algo y tienen efecto balsámico sobre nuestro lado tenebroso. Año tras año, aguardamos tan impacientes como un niño en la noche de Reyes, el regreso de Jack y su equipo. Y año tras año, nos damos un atracón de 24 capítulos gritando, saltando y mordiéndonos las uñas mientras clamamos lo listo, lo justo y lo cruel y sanguinario que es nuestro Jack.
Por cierto, ¿alguien sabe si hay algún fan que planee demandar a los productores por la cancelación de la serie? Es para unirme a la demanda.
Y acá estoy, semanas más tarde, inquieta como un pura sangre antes de un gran premio, feliz y con ganas de ver más. ¿Qué le voy a hacer? Yo también tengo mi lado oscuro.
Firmado:
La Insoportable

