lunes, 26 de abril de 2010

MADRID



Madrid sigue siendo tan salvaje, ajetreado y temperamental como recordaba. Durante esta visita he sacado dos importantes conclusiones:

1- No es cierto que en Madrid haya gente más guapa. Lo siento por mi amiga Enigmala, fiel defensora de semejante teoría. Lo que realmente sucede, es que hay más habitantes. Así que la probabilidades de tropezarte con algún bellezón son más numerosas. A eso, hay que añadirle las aportaciones del PIB (Producto Interior Bruto)de los países extranjeros. O lo que es lo mismo, los miles de turistas que cada día patean la ciudad y que convierten Madrid en una especie de Torre de Babel en la que es posible oir cualquier lengua.

2- No es una ciudad para ancianos. El ritmo trepidante y la total ausencia de bancos en los que reposar la hacen incompatible. Ya sé. Alguien me dirá que quién quiere un poyo para sentarse bajo un sol de justicia o un gélido cielo. Pues yo. Eso sí, convenientemente ataviada.

Por lo demás, no hay demasiado que contar y sí por descubrir. Así que, si no conocéis Madrid, os recomiendo una visita a la ciudad. Perdeos, visitad sus museos, id al teatro o a ver cualquier musical... Pero sobretodo, contemplad a su gente porque cada uno de ellos definen una ciudad que no nació para ser olvidada.

viernes, 16 de abril de 2010

VACACIONES POR SORPRESA

A estas alturas de mi vida, debería estar acostumbrada a las ocurrencias de mi señora madre. Si hay algo que la caracteriza, es su perseverancia para lograr lo que se le mete entre ceja y ceja. Lo malo, (aunque en esta ocasión no me quejo), es su afán por incluirnos en sus planes sin contar para nada con nuestra opinión. Y es que, cuando suelta su vena dictatorial, no hay quien la diga que no y por obra y gracia de su capricho, nos vemos envueltos en excursiones a centros comerciales, zafarranchos de limpieza o visitas a casa de nuestra metete tía Pili.

Hoy estaba tranquilamente comiendo el postre, cuando de pasada, ha tenido la gentileza de informarme que la próxima semana nos vamos a Madrid.

- ¿A Madrid?- he preguntado con la fresa atorada en el gaznate.
- Sí, nos vamos el martes y volvemos el viernes. Tú recoges tu título de licenciada y yo me dedico a ejercer de turista unos días. Busca avión y hotel, pero no compres nada aún porque a lo mejor se viene mi amiga Gelines con nosotras.

Así que, de golpe y plumazo, me he encontrado con cuatro días de vacaciones. Podría ser una cínica y quejarme del plan, pero para qué. Primero, nadie se lo creería y segundo, hasta La Insoportable está dando brincos de felicidad. ¡Ah, qué grande es la vida a veces!

viernes, 9 de abril de 2010

¿NOTICIAS?

Menuda ha liado el pobre de Ricky saliendo del armario. Y es que, un tema que sólo le debería importarle a él y a quien se beneficie, se ha convertido en un Potosí para la prensa. En yahoo, en los programas del corazón y por increíble que parezca, hasta en el telediario, no se habla de otra cosa estos días.
Pues sí, el señor es gay y lo ha reconocido. ¿Y qué? ¿Me quiere alguien explicar por qué tengo que desayunar, comer, merendar, cenar y trasnochar con la noticia? A mí me importa tanto como el desarrollo de las musarañas. No, no es cierto. El desarrollo de las musarañas despierta más mi interés y curiosidad.
Si es que a este paso, ya vislumbro el futuro. Imaginaos nuestro DNI (ID) con un nuevo apartado, (justo debajo del estado civil), que rece "orientación sexual" y al lado, como si se tratase de un examen tipo text, tres opciones: heterosexual, homosexual o bisexual.
¡Hombre, no jodan y dejen joder a la gente en paz!

miércoles, 24 de marzo de 2010

MOMENTOS SUPERFICIALES.

Sí, es verdad. Atravieso un momento de mi vida en el que la superficialidad prima. Y es que, es la única explicación que encuentro a esto que me pasa.
La Insoportable se calla; La Guardiana de La Sangría bebe para festejar semejante regalo visual; La Sombra no se despega de mis talones; La Pitonisa pierde el tarot (con el mal fario que la da cada vez que se le cae una carta) y Alegoría sonríe embobada. Y todo ¿por qué? Por culpa de cierto zagal que sale en cierto programa de Tv de cuyo nombre no quiero hablar. Nos importa un cacahuate de qué va la historia o qué tan buen o mal actor sea el muchacho, pues nuestra atención está centrada, exclusivamente, en lo grande que es la naturaleza en algunos casos, en lo bien que da en cámara, en qué suerte tienen algunas y sobretodo, en quién tuviese uno así. ¡Ahh...!
Y ni me preguntéis de quién se trata porque no pienso compartir mi síndrome de Stedhal con nadie más.

viernes, 12 de marzo de 2010

PRE INSOPORTABLE

Últimamente me divierto tanto, que siento cierta empatía con una vivencia de Marge Simpson en un capítulo de los Simpson. El capítulo al que me refiero, es ese en el que un tarado terrorista, productor de energía atómica, contrata a Homer. La familia se va a vivir a un sitio idílico en el que todo es perfecto y en el que Marge, acaba en una casa superinteligente que se autolimpia. La pobre tiene tanto que hacer, que cae en la bebida y se dedica en cuerpo y alma a catar todas las botellas de vino tinto que caen en sus manos.
Yo aún no he empezado con el tinto, pero juro que estoy a un paso.

viernes, 26 de febrero de 2010

CULTIVANDO PLANTAS

Una de las aficiones que heredé de mi abuela materna es la jardinería. Reconozco que de primeras no fue un tema que me llamase. Todo lo contrario. Detestaba todo lo relacionado con ella, pues en aquel entonces, me apartaba de mi gran pasión: la TV.

Además de para alejarme de TV, (cosa que no era buena, según la firme convicción de mi abuela), me fichó como ayudante de jardinería por dos razones:

La primera era que padecía de las piernas y tenía un reuma galopante. Así que cargar pesos y agacharse eran un auténtico suplicio para ella.

Y la segunda, respondía a sus desesperados intentos por mantener a mi madre lo más alejada posible de sus plantas. Mi desatinada madre, (que era y es una genuina manazas), cuando no las ahogaba en copiosos charcos de agua, las exterminaba a golpe de insecticida en sus batallas genocidas contra moscas y mosquitos.
El caso es que cuando andaba por los 17, pase un mes en Inglaterra en uno de esos cursos para aprender inglés. Durante mi ausencia, mi abuela sacó adelante sus plantas sin la colaboración de nadie. El asunto no hubiese tenido la menor importancia, sino hubiese sido por lo orgullosa que se sentía con su nueva adquisición. Una preciosa, frondosa y verdísima planta que había germinado por generación espontánea. La mata era tan agradecida que con cuatro mimos, lucía más esplendorosa cada día que pasaba para deleite de mi señora abuela. Así que, apenas posé un pie en casa, me arrastró hacia el balcón para mostrarme a su ojito derecho. Y sí, lo cierto es que la planta estaba preciosa, alta y pronta a dar frutos. Entonces, fue cuando frente a la orgullosa jardinera, solté de golpe y porrazo y sin anestesia local:
-"Abuela, eso es una planta de marihuana".

Ese fue el final de su vida delictiva. Juro que nunca vi a mi abuela moverse a semejante velocidad. En menos que canta un gallo y llena de horror, la arrancó y la plantó en una bolsa de basura, desterrándola, así, de su ranking de afectos.
La anécdota nos sirvió para hacerla sonrojar mientras el resto de la familia nos partíamos de la risa. Y si me acuerdo hoy de ella, es porque junto al resto de la broza del jardín que arranque hoy, iba una pequeña planta sospechosa. Y sí, supongo que para ser delincuente hay que estar hecho de una madera de la que yo, al menos, no estoy hecha.



jueves, 25 de febrero de 2010

SECRETOS SUSURRADOS AL VIENTO. POR SUPERSTICIÓN.

Lo reconozco. A medida que pasan los años, mi adquisición de manías y supersticiones propias van aumentando. Así pues, allá voy con una nueva edición de "secretos susurrados al viento". Y es que, amigos bloggeros, ando inmersa en una nueva aventura de la que no pienso soltar prenda a nadie y que sólo contaré cuando se cumpla.
Los que me conocéis, especulad lo que queráis, pero no preguntéis porque esta vez seré una diligente guardiana del secreto.